Este proyecto tuvo una evolución muy especial a lo largo del tiempo, acompañando los cambios y nuevas necesidades de quienes lo habitan. La primera transformación surgió a partir de la pasión de su propietaria por el tallado en madera. El desafío fue convertir el estar en un espacio cálido e inspirador donde pudiera desarrollar sus creaciones, incorporando una gran mesa de carpintero como protagonista del ambiente y generando un rincón funcional para el trabajo artesanal. Años después, las necesidades volvieron a cambiar. Con el deseo de recuperar un espacio para compartir reuniones y comidas familiares, el ambiente fue reinterpretado una vez más. Se diseñó una gran mesa a medida que se convirtió en el nuevo corazón del estar, acompañada por una actualización de la decoración, la iluminación y el mobiliario para reforzar la calidez y el carácter del conjunto. El resultado es un espacio que conserva su esencia artesanal, pero que hoy prioriza el encuentro, la conversación y los momentos compartidos alrededor de una mesa