Este ambiente pasó de ser un espacio de guardado y usos múltiples a convertirse en un estudio funcional, ordenado y pensado para el trabajo diario. La propuesta buscó aprovechar al máximo las dimensiones del ambiente incorporando mobiliario a medida, amplias superficies de apoyo y soluciones de guardado que permiten mantener todo organizado sin resignar estética. El papel tapiz inspirado en la naturaleza aporta profundidad y carácter, mientras que la combinación de tonos neutros, madera y detalles en color generan un espacio cálido y acogedor. La iluminación, los textiles y la nueva distribución fueron clave para transformar un ambiente poco aprovechado en un lugar cómodo para trabajar, estudiar o desarrollar proyectos personales. El resultado es un estudio elegante y funcional, donde diseño y practicidad conviven para crear un espacio que invita a concentrarse y disfrutar